RUTA Z

Escrito por arianavr 27-03-2018 en Ciencia ficción. Comentarios (0)

SINOPSIS

Alezza, una chica estudiante de arquitectura se ve envuelta en una situación que amenaza la vida como la conocemos en la tierra. El comienzo de un apocalipsis zombi y lucha por encontrar a su familia son solo el principio para querer vivir.

El conocimiento sobre los túneles, que supuestamente existen debajo de la ciudad pueden ser una alternativa para la supervivencia, sin embargo, al igual que los túneles el diseño de una ruta en 5 puntos estratégicos en las afueras de la ciudad pueden ser la clave para su escapatoria.

-Esta historia puede contener datos verídicos sobre el lugar donde se desarrolla y localización exacta de los lugares que se mencionan.

-Contiene algunos términos arquitectónicos.

-Todos los derechos reservados.

Historia ambientada en la ciudad de La Piedad de Cavadas, Mich. Mexico.

CAPÍTULO I

DESPIERTA EL FINAL

La alarma empieza a sonar, son las 5:30 am y tengo que ir a la universidad, antes de comenzar mi día me levanto de la cama dirigiéndome al cuarto de baño, una vez ahí me dispongo a bañarme, disfruto del agua caliente recorriendo mi cuerpo así de esta manera me relajo y pienso en que es lo que voy a hacer en el transcurso del día, posteriormente cierro la llave del grifo al mismo tiempo coloco una toalla  sobre mi cabello mojado y una bata color blanca que estaba colgada en la pared cubre mi cuerpo. Me miro al espejo y veo los huecos negros debajo de mis ojos además del maquillaje corrido de un día anterior, nadie me dijo que estudiar arquitectura sería tan difícil en cuestión de trabajo prolongado durante días y noches. Una vez ya cambiada y lista para salir de mi casa nuevamente se me hace tarde son las 6:35 am y mis hermanos ya me están esperando.

Salimos fuera de casa y aún no amanece, el recorrido que hacemos a diario es atravesando un campo deportivo y una “Ocalera” llamada coloquialmente por los mismos habitantes, básicamente es un lugar lleno árboles de eucalipto que miden entre 15 y 25 metros de altura aproximadamente, ¡mi pequeño bosque!, Pienso. Aunque hoy en día las mismas personas que viven ahí lo hay destruido poco a poco debido a que la comunidad está creciendo y los servicios cada vez son más necesarios. El lugar en el que vivo es una pequeña comunidad llamada “Cuatro Milpas” ubicada en el estado vecino al que voy a la Universidad y al que laboro, el cual se conecta por medio de un dique antiguo, el cual los mismos habitantes adaptaron y usan como puente, al cruzar este trayecto nos toma aproximadamente 10 minutos como siempre soy la primera en recorrer el puente de piedra y concreto que data del siglo XIX, no hay lámparas y todo está completamente oscuro, escuchó como los peces se sumergen cuando pasamos sobre ellos y como sin avisar se escucha que algo muy pesado cae al agua. Las pocas luces que se encuentran conectadas a esta parte de la ciudad iluminan muy poco, sin embrago solo se reflejan en el agua que se encuentra debajo de nuestros pies, sinceramente es realmente tenebroso, siempre he pensado que este cruce y el lugar donde vivo se parecen, al pueblo de “Silent Hill” un videojuego que amo y aún más cuanto este se cubre de niebla por la madrugada. Ya cruzando esta terrorífica conexión vemos una lámpara detrás de una de las empresas más importante de la ciudad donde tomamos el camión y cada quien se dispone a ir a su respectiva institución, Lenny tiene 16 años su cabello es color negro, su tez es blanca pero un poco bronceada por el sol, mide alrededor  de 1.70 y  pide su bajada antes, Steven tiene 21 años, es el segundo de los cuatro hermanos, mucho más alto que Lenny, tez blanca y cabello rizado, castaño oscuro y un poco corto, él y yo asistimos a la misma Universidad así que vamos juntos hasta el final.

Luego pasando 10 minutos después de las 7 de la mañana, subo corriendo los escalones de los 3 niveles del edificio para llegar a mi respectivo salón de clases, tocó la puerta y mi profesor asoma la mirada hacia afuera me ve y después me deja pasar.

- ¡¿Alezza otra vez tarde?!- Me dice mi profesor con los ojos por arriba de los lentes azules.

Me reprendo mentalmente por haberlo hecho. –Sí, arquitecto…- aclaro mi garganta. -tardó un poco el autobús- Miento para justificar mi falta.

-Está bien- Sonríe. - Espero que hayas hecho la parte del proyecto que te fue asignada- Me pregunta.

-Si de hecho quería mostrárselo y preguntarle sobre la parte del diseño de la fachada- le comentó sacando mi laptop de mi mochila y colocándola sobre mi restirador.

Si lo sé, soy una chica estudiando arquitectura tengo 22 años soy de estatura media, cabello rizado, rojizo, tez trigueña, ojos castaños y la mayor de cuatro hermanos, además de ser la única mujer.

Así de esa manera transcurrieron las 2 horas de la clase de proyectos llegándose los 10 minutos de receso y decidí salir a comprar algo rápido para desayunar ya que el tiempo estipulado era muy corto, mis compañeros de igual manera salieron a comprar algo, ya que la Universidad a la que asisto se encuentra en la Avenida principal de la ciudad por lo que se escuchan todos los ruidos de la misma en el interior de la institución. Una vez transcurridos los 10 minutos entramos al taller de urbanismo.

En el trascurso de la clase el profesor hablaba sobre los diferentes conceptos en los cuales estaban envueltos los temas del urbanismo. En ese momento se escucha una explosión de la parte sur de la institución.

- ¿Escuchaste eso? -le pregunto a uno de mis compañeros el cual está tan atónito como yo.

-Si lo escuché, vamos a ver- dice.

Todas las facultades estaban fuera de sus salones, algunos de ellos se dirigían a la salida del edificio y otros caminaban al sitio de dónde provenía el sonido de la explosión.

De repente todo el edificio empezó a temblar.